Ya está, es un hecho...Me voy a Buenos Aires... Estoy tranquila, quizá por esa extraña sensación de familiaridad a pesar de lo remoto... 12 horas de avión, cambio de horario, de hemisferio, de estación... para llegar a un sitio que seguramente me resulte más cercano que las dos horas que me separan de Holanda... Es sintomático que a tres días de ir no haya preparado absolutamente nada...

15 días para "tomarme" todos los "colectivos" que se me antojen, aprender lunfardo e ir donde me lleve la marea... Aunque la realidad es bien distinta... no he llegado todavía y ya casi no soy dueña de mi tiempo, me han programado tres asados, varias salidas, un fin de semana en la costa...Además poseo un papel lleno de números de teléfono, la mayoría pertenecen a gente que no he visto en mi vida, el primo de.., el amiguísimo de.., la reina del Flickr...

Me han hablado tanto de esta ciudad que resulta tremendamente difícil no ir con expectativas... y sé con una rara seguridad que no me va a decepcionar.