Dijo Borges en uno de sus poemas más celebres..."A mi se me hace cuento que empezo Buenos Aires"...No obstante empezo dos veces, una con Pedro de Mendoza y otra con Juan de Garay.
La distancia es una de las características primordiales de esta ciudad, estamos lejos de todo... La capital de una republica austral, la última del continente americano...despues solo el polo sur...Tal vez por eso,desde el comienzo Buenos Aires necesitó sentirse cerca de Europa... Contaba con un pasado modesto (ni el inca ni el azteca pasaron por estas tierras)por lo que se hizo necesario construir un futuro arrogante. Así esa pequeña aldea que en 1810 albergaba a un conjunto de criollos dispuestoa a independizarse de España en menos de 100 años se convirtió en una de las primeras ciudades del planeta... Inauguró el teatro Colon, equiparable a La Scala de Milán o el teatro de la opera de Viena. Inauguró también el primer metro de Sudamerica, empezaron a alzarse edificios que en nada envidian a las mejores edificaciones europeas, y crearon barrios que resultan replicas perfectas de muchas calles y barrios de Madrid,Roma, Paris o Londres...
Más de un turista que hoy deambule por Recoleta, Barrio Parque, Avenida de Mayo o Palermo sentirá el efecto dèjá vù...sin embargo no le resultará una mera copia, siendo parecida descubrira que es diferente...
Tomar cosas del viejo mundo y hacerlas suyas transformadas parece ser un rasgo nacional.
Andre Malraux advirtió la esencial contradicción de Buenos Aires... "Es la capital de un imperio, solo le falta el imperio"...Efectivamente cuenta con grandeza pero carece de historia.. como ya adelantaba al principio, Borges encontró la solución a esa orfandad,imaginó una ciudad sin principio ni fin, la hizo infinita y le bastaron 2 versos para explicarlo... "A mi se me hace cuento que empezó Buenos Aires, La juzgo tan eterna como el agua y el aire"
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